Un colectivo universitario de la UADER expresó su rechazo a la implementación de una aplicación de inteligencia artificial para orientación en salud mental, advirtiendo sobre riesgos éticos y la insuficiente inversión presupuestaria en el área.
La implementación de herramientas de inteligencia artificial en áreas sensibles del Estado ha generado cuestionamientos en el ámbito académico y profesional de Entre Ríos. El colectivo Autonomía y Participación, que agrupa a docentes, graduados y estudiantes de la Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales (FHAyCS) de la UADER, manifestó su rechazo a la aplicación de IA destinada a la orientación en salud mental.
Desde el agrupamiento advierten que esta medida no representa un avance tecnológico, sino un intento de «encubrir el desfinanciamiento» de las políticas públicas estructurales. Asimismo, señalan la contradicción de proponer soluciones algorítmicas en una provincia que enfrenta altas tasas de suicidio y donde la inversión en el área apenas alcanza el 4,7% del presupuesto de salud, lejos del 10% estipulado por la Ley Nacional de Salud Mental.
En un comunicado, el colectivo expresó su «profundo rechazo a la implementación de una aplicación de inteligencia artificial para la orientación de madres y padres sobre problemáticas en el campo de la Salud Mental». Argumentan que se trata de «robotizar y mecanizar una función tan sensible como la escucha en su dimensión clínica», promoviendo la «deshumanización del lazo social».
Desde un posicionamiento ético, consideran que «la singularidad que brinda el tratamiento personalizado y el lugar que le damos a la pregunta no puede ser sustituida por un algoritmo». Además, sostienen que este tipo de aplicaciones tensiona el secreto profesional, ya que «en una app todo dato puede ser almacenado, procesado y utilizado bajo condiciones poco transparentes». Esto implicaría, según su visión, riesgos como pérdida de privacidad, uso de datos sensibles y ausencia de responsabilidad clínica ética directa.
El comunicado también hace referencia a antecedentes en el país, donde aplicaciones similares han generado expresiones de rechazo por parte de diversos colegios profesionales. «Resulta preocupante que, frente a la alta tasa de suicidios en la provincia, quienes deben velar por la salud mental propongan una aplicación en lugar de fortalecer los dispositivos de salud a través de una mejora presupuestaria», señalan.
En relación al presupuesto, el colectivo menciona el incumplimiento de la Ley Nacional de Salud Mental, que establece destinar un 10% del presupuesto de salud al área, mientras que en Entre Ríos sólo se asigna el 4,7%. A esta situación se suma, según indican, la precarización salarial de los trabajadores de la salud pública y de los docentes que forman a profesionales en el campo.
Finalmente, el colectivo Autonomía y Participación rechaza «las políticas que promueven estas herramientas tecnológicas en desmedro de las profesiones y el sostenimiento del lazo social», recordando que la carrera de Psicología es de interés público y requiere una formación específica que consideran irreductible frente a una aplicación. Califican la medida como una muestra de «irresponsabilidad ética y profesional» y una «desvalorización de nuestra universidad provincial». (APFDigital)
